😱 9 razones que pueden llevar tu negocio al fracaso 📢 - Marketing de Andar por Casa
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😱 9 razones que pueden llevar tu negocio al fracaso 📢

Parece que tuviera la fórmula de la Coca-cola al anunciar las razones por las que fracasan miles de negocios y empresas. Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, existen varias razones o patrones que se repiten uno tras otro en las empresas y negocios que fracasan año tras año.

Cada año, vienen constituyéndose más de 90.000 empresas. Al menos así ha sido durante los años 2017 y 2018. En este estudio de la empresa INFORMA se reflejan todos los datos que te iré mostrando, comentados y con un análisis pormenorizado de la situación, por si quieres ampliar los datos de este artículo. Se basa en más de 5.000 encuestas realizadas a emprendedores, empresarios y autónomos sobre las razones que podrían llevar su negocio al fracaso.

Evolución de la constitución de sociedades en España, durante los años 2017 y 2018.

 

Estos datos resultan cuanto menos alarmantes teniendo en cuenta que de todas ellas, casi el 80% no cumplen su primer año de vida y sólo 2 de cada 100 llegarán a cumplir 10 años de actividad.

Los últimos 10 años, han supuesto una media aproximada de casi 30.000 cierres de negocios y proyectos anuales.

En los últimos años además, hemos vivido con la sombra de una crisis económica que ha llevado a la creación de muchos emprendedores y autónomos que se lanzaban a buscar la forma de alcanzar una libertad financiera que no siempre ha llegado. Atraídos por la fase de creación de la empresa y ponerla en marcha, muchas se atascan en la fase de consolidación de la misma.

 

Evolución de la disolución de sociedades en España, durante los años 2017 y 2018.

 

¿Y quiere esto decir que hay una fórmula para evitar que un negocio que emprendamos o llevemos a cabo cierre? No exactamente… entre otras cosas porque existen elementos exógenos o externos sobre los que no tenemos capacidad de operar 100% y que pueden llevar a la empresa al cierre. Sin embargo, existen varios elementos que se repiten y que tienen un gran impacto en el tejido empresarial y que pueden llegar a causar el cierre de las compañías y los negocios menos preparados. Eventos que podríamos catalogar o separar en 2 familias.

La parte más intrínseca y que depende más del empresario/ emprendedor. Un nivel interno, donde si existe un buen trabajo, capacidad de reacción y preparación se pueden ir sorteando y evitando.

Otra parte exógena que no está tan sujeta a la manipulación o capacidad del emprendedor para alterarla.  Aunque es cierto, que un buen emprendedor, es capaz de adelantarse y anticipar problemas, no siempre se muestra un entorno favorable o que permita una reacción positiva.

Vamos a ver qué descubrimos entre las razones que pueden llevar tu negocio al fracaso.

 

1.- Causas de fracaso externas

 

Falta de financiación.

 

¿Sabías que se podrían crear más de medio millón de puestos de trabajo en los próximos dos años si unas 213.000 pymes accedieran a financiación? Aquí puedes acceder a un estudio basado en más de un millar de encuestas donde se muestra cómo en el 2018 casi el 37% de las PYMES buscó financiación para continuar su proyecto y crear empleo.  . Esta falta de acceso a financiación obliga a las pequeñas empresas a realizar malabares para lograr la supervivencia.

 

Los pequeños empresarios y negocios recurren a mecanismos de financiación del circulante mediante créditos comerciales o financiación de proveedores. Sin embargo las empresas no siempre tienen acceso a la financiación que realmente necesitan por resultarles extremadamente complicado apoyarse en los proveedores para mejorar necesidades de financiación.

 

Estrechamente ligada a la falta de financiación, se da también una falta de control de los recursos financieros que hacen que las empresas  pequeñas pasen apuros durante la fase de inicio de actividad, que puede llevarlas al más absoluto fracaso.

 

Presión Fiscal.

 

Si le preguntas a los empresarios, pymes y autónomos… Te responderán que la Cuña fiscal asciende al 50% del beneficio neto. Añadiéndole a eso que además España es un país lleno de trabas burocráticas, como los cerca de 13 días que se demoran en montar una empresa.

 

Además, los excesivos plazos que muestra el mercado para realizar cobros que repercute en que las empresas tengan que adelantar los impuestos de unos beneficios o ingresos que no son ciertos en la tesorería de la empresa generan una increíble tensión de tesorería.

 

Inexistencia de mercado.

 

La búsqueda constante de mercados o nichos donde no exista competencia para lograr un posicionamiento del producto lleva a los empresarios a  introducirse en mercados que no tienen el suficiente volumen para comercializar un producto o servicio. Se llevan a cabo proyectos sin realizar una correcta identificación del cliente potencial o comprobar que habrá suficiente demanda para ese servicio o producto que van a lanzar.

 

Nueva economía.

 

¿Estamos convencidos de que el mercado ya no es lo que era hace unos años? No sólo la crisis sigue aún pululando por nuestras cabezas, además estamos ante una nueva era. Una en la que los constantes cambios,  el rápido y sencillo acceso a la información, hacen que mantenerse en activo pueda resultar complicado. Este cambio obliga a que los empresarios dispongan de una serie de habilidades que no siempre se han trabajado y que resultan definitivas a la hora de tener más probabilidades de éxito; no sólo en los negocios sino en la vida en general.

 

2.- Causas de fracaso internas.

 

Falta de asertividad y establecimiento de límites.

 

 

Cuando las empresas se constituyen y existen varios socios al frente, se empiezan a generar desavenencias sobre todo por la dificultad de delegar, establecer las diferentes áreas de dedicación de cada uno e implicación en las mismas suele convertirse en motivo de conflicto. Cuando el equipo presenta fisuras, diferencias de enfoque y se le añaden momentos críticos por la búsqueda de supervivencia del negocio, se suele llegar a un distanciamiento de los propios socios que llega incluso a provocar el cierre o cese del proyecto empresarial por una falta de dirección clara.

El realizar un trabajo de comunicación asertiva, establecimiento de límites y mejora en las competencias de Inteligencia Emocional, es una buena fórmula que nos capacita para lograr evitar estos conflictos internos.

 

Plan de negocios.

 

 

Parece mentira en ocasiones que una cuestión básica, como puede resultar el estar preparado para el negocio que vas a emprender, no se lleve a cabo de manera correcta. Desconocer qué estrategias pueden resultar más atractivas o necesarias, qué acciones hay que llevar a cabo para alcanzar nuestros objetivos. Y sobre todo tener claro qué hacer cuando resulte necesario escalar el negocio porque el éxito nos obliga a crecer.

 

Inteligencia Emocional.

 

 

Hasta hace relativamente poco, se valoraba a las personas y se medía su capacidad e incluso probabilidad de éxito en la vida en base a su «CI» o «IQ» (lo que viene siendo el Coeficiente intelectual de toda la vida. Pero pasados unos años, empezó a  estudiarse y se descubrió, en los 80, mediante idea de Howard Gardner, que nuestra mente no operaba con una sola cualidad denominada inteligencia, sino que convivían de manera conjunta muchas otras y que trabajan interrelacionadas. Inteligencia musical, lógica, lingûistica… e inteligencia Emocional. Fue Daniel Goleman quien afirmó que el cociente intelectual sólo llega a aportar un 20% de los factores que son determinantes de la consecución del éxito. La inteligencia emocional es pues, la capacidad que tiene cada uno para comprender, manejar y gestionar sus propias emociones. Qué deberíamos tener en cuenta a la hora de conocer algunas de las claves de la inteligencia emocional….

  • Resiliencia. ¿Sabes lo que es? Suena a que me he equivocado al escribirlo… Pero no. La resiliencia es la capacidad de las personas de reponerse y superar positivamente las situaciones adversas. Muchas veces un fracaso hace que un empresario tenga dificultades para reponerse emocionalmente. Sentir que se puede volver a fracasar, sentirse paralizado ante el riesgo… pueden resultar, en ocasiones, motivos suficientes para que poco a poco la empresa o proyecto se vean empujados por al abismo y fracaso.
  • Paciencia y perseverancia. No sé si eres de los que piensan que montar una empresa o emprender es algo sencillo. O si hacerlo te garantizará el éxito y ganar dinero. Incluso aún ha habido veces que he tenido que escuchar quejas por haber montado un negocio y esperar que el mero hecho de abrir las puertas cada mañana deba garantizar la entrada de los clientes… Pues no es así. Emprender no es fácil, se necesita mucha paciencia, mucha fuerza de voluntad, mucha firmeza, perseverancia y convicción. Habrá momentos en los que el agobio, la presión y el estrés te harán pensar en abandonar. Recuerda que Roma no se construyó en un día.
  • Empatía. Seguro que te suena… lo de ponerse en los zapatos de los demás. Pues eso es algo de lo que a veces no nos damos cuenta cuando estamos tan absolutamente enfrascados en nuestro día a día y nuestros problemas. Cuando estamos en nuestra razón y nuestro ego nos ciega para aceptar otras razones, estamos enfrascados en un camino de visión reducida. Necesitamos eliminar esa sensación de indiferencia y mejorar el nivel de comprensión y aceptación de las realidades de los demás.
  • Autocontrol. Estrechamente relacionada con la paciencia. Nos da la capacidad de parar, respirar, reflexionar, tomar distancia y obtener un mayor control emocional y perspectiva antes de dejarnos secuestrar por una emoción que puede hacernos cometer algún error imperdonable. Cuántas veces nos hemos encontrado, a toro pasado con un… si hubiera parado y pensado un momento antes de actuar…

 

Escasos conocimientos técnicos.

 

 

En otro orden, pero también entre  los factores endógenos que pueden traer el fracaso de la empresa, llegamos a encontrar que cuando el emprendedor conceptualiza  la idea de negocio y toma la decisión de emprender, no cuenta con la formación adecuada. Hay una falta de planificación, inexistencia de un plan de negocio o plan de marketing… Todo esto se traduce en una inadecuada inversión en medios, publicidad, fijación de objetivos.

 

Hay un pensamiento extendido y referido a que el hecho de abrir las puertas de un negocio ya garantiza la entrada de clientes. Como si no se requiriera ningún tipo de estrategia o dar a conocer tu negocio, producto o servicio a tus consumidores.

 

Como te decía al comienzo del artículo, tener cubiertos estos tips no te garantiza  al 100% el éxito empresarial, pero desde luego, si sientes pasión por lo que haces, tienes estas 9 razones contempladas… Estás en el camino al éxito, sólo es cuestión de tiempo.

 

Aunque hemos enumerado sólo estas 9 razones, existen otras muchas. Si se te ocurre alguna que deberíamos incluir, no te olvides de comentar y dejarnos la tuya.

 

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1 Comment
  • Ivan Alfaro
    Escrito a las 09:59h, 16 agosto Responder

    Muy interesante artículo. Confío en que puedas inspirar a muchos emprendedores a conseguir éxito en sus proyectos.
    Mucho ánimo.

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